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Abstract
Este ensayo aborda la cuestión de la mujer y sus oposiciones a la lógica fálica, su énfasis en la singularidad. No hay denominador común para la diversidad de las mujeres existentes: esto es lo característico de lo femenino. Lacan habla de las mujeres como seres cuyo goce las hace eminentemente singulares, ahí donde los hombres estarían más inclinados a la particularidad, a ser partes que deben ensamblarse perfectamente en el todo. Las mujeres pueden vivenciarse como “Otras que ellas mismas”, es decir, no coincidir completamente con lo que ellas son. En este sentido, la práctica del análisis “feminiza” a quien se involucra en él. En la relación que los hombres mantienen con las mujeres tendrán que soportar el encuentro del Otro goce, el goce femenino,que es no todo, que hace objeción al para todos. El psicoanálisis abre la posibilidad de bien-decir la mujer, diciéndola a medias, para dejar de odiarla, de mal-decirla, por no poder decirla toda.