{"title":"祖先与创造女神。21 世纪的美是救世主的光芒。","authors":"Leopoldo Edgardo Tillería Aqueveque","doi":"10.32466/eufv-cyh.2024.20.795.85-99","DOIUrl":null,"url":null,"abstract":"El trabajo intenta responder a la requisitoria por la belleza en el siglo XXI. Lo hace mediante una breve hermenéutica sobre lo que Heidegger deslizó al final de La pregunta por la técnica, cuando señaló —a propósito del destino oculto que estamos llamados a descubrir frente a la amenaza del Gestell— que «en otro tiempo se llamó τέχνη también a la ποίησις de las bellas artes». De este modo, se sugiere que esta pregunta ya fue respondida hace más de medio siglo por el filósofo de Friburgo. Belleza equivaldría al resplandecer de lo salvador, en cuanto a que, en ella, y sólo en ella, y por medio del arte, más que un representar, sería posible tanto un crear como un resguardar [el Ser]. Dicha belleza ha sido invocada por los espíritus intranquilos del siglo XXI, y, cual diosa ancestral y creadora, ha respondido a esta invocación trayendo a lo verdadero al brillo de lo que más puramente resplandece. Este llamado lo hemos vislumbrado en las obras de seis artistas contemporáneos, quienes testimonian —precisamente— este creador resguardo de la verdad en la obra. Así, las obras de arte de Kepa Garraza, Gina Heyer, Kathrin Longhurst, Leah Giberson, Nusret Aktay y Scott Listfield, parecen prefigurar cada una, fruto de mundos y de genios tan idénticos, pero tan distintos, una misma destinación utópica y salvífica.","PeriodicalId":354081,"journal":{"name":"Comunicación y Hombre","volume":"57 5","pages":""},"PeriodicalIF":0.0000,"publicationDate":"2024-01-31","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":"0","resultStr":"{\"title\":\"Una diosa ancestral y creadora. La belleza en el siglo XXI como el resplandecer de lo salvador\",\"authors\":\"Leopoldo Edgardo Tillería Aqueveque\",\"doi\":\"10.32466/eufv-cyh.2024.20.795.85-99\",\"DOIUrl\":null,\"url\":null,\"abstract\":\"El trabajo intenta responder a la requisitoria por la belleza en el siglo XXI. Lo hace mediante una breve hermenéutica sobre lo que Heidegger deslizó al final de La pregunta por la técnica, cuando señaló —a propósito del destino oculto que estamos llamados a descubrir frente a la amenaza del Gestell— que «en otro tiempo se llamó τέχνη también a la ποίησις de las bellas artes». De este modo, se sugiere que esta pregunta ya fue respondida hace más de medio siglo por el filósofo de Friburgo. Belleza equivaldría al resplandecer de lo salvador, en cuanto a que, en ella, y sólo en ella, y por medio del arte, más que un representar, sería posible tanto un crear como un resguardar [el Ser]. Dicha belleza ha sido invocada por los espíritus intranquilos del siglo XXI, y, cual diosa ancestral y creadora, ha respondido a esta invocación trayendo a lo verdadero al brillo de lo que más puramente resplandece. Este llamado lo hemos vislumbrado en las obras de seis artistas contemporáneos, quienes testimonian —precisamente— este creador resguardo de la verdad en la obra. Así, las obras de arte de Kepa Garraza, Gina Heyer, Kathrin Longhurst, Leah Giberson, Nusret Aktay y Scott Listfield, parecen prefigurar cada una, fruto de mundos y de genios tan idénticos, pero tan distintos, una misma destinación utópica y salvífica.\",\"PeriodicalId\":354081,\"journal\":{\"name\":\"Comunicación y Hombre\",\"volume\":\"57 5\",\"pages\":\"\"},\"PeriodicalIF\":0.0000,\"publicationDate\":\"2024-01-31\",\"publicationTypes\":\"Journal Article\",\"fieldsOfStudy\":null,\"isOpenAccess\":false,\"openAccessPdf\":\"\",\"citationCount\":\"0\",\"resultStr\":null,\"platform\":\"Semanticscholar\",\"paperid\":null,\"PeriodicalName\":\"Comunicación y Hombre\",\"FirstCategoryId\":\"1085\",\"ListUrlMain\":\"https://doi.org/10.32466/eufv-cyh.2024.20.795.85-99\",\"RegionNum\":0,\"RegionCategory\":null,\"ArticlePicture\":[],\"TitleCN\":null,\"AbstractTextCN\":null,\"PMCID\":null,\"EPubDate\":\"\",\"PubModel\":\"\",\"JCR\":\"\",\"JCRName\":\"\",\"Score\":null,\"Total\":0}","platform":"Semanticscholar","paperid":null,"PeriodicalName":"Comunicación y Hombre","FirstCategoryId":"1085","ListUrlMain":"https://doi.org/10.32466/eufv-cyh.2024.20.795.85-99","RegionNum":0,"RegionCategory":null,"ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":null,"EPubDate":"","PubModel":"","JCR":"","JCRName":"","Score":null,"Total":0}
Una diosa ancestral y creadora. La belleza en el siglo XXI como el resplandecer de lo salvador
El trabajo intenta responder a la requisitoria por la belleza en el siglo XXI. Lo hace mediante una breve hermenéutica sobre lo que Heidegger deslizó al final de La pregunta por la técnica, cuando señaló —a propósito del destino oculto que estamos llamados a descubrir frente a la amenaza del Gestell— que «en otro tiempo se llamó τέχνη también a la ποίησις de las bellas artes». De este modo, se sugiere que esta pregunta ya fue respondida hace más de medio siglo por el filósofo de Friburgo. Belleza equivaldría al resplandecer de lo salvador, en cuanto a que, en ella, y sólo en ella, y por medio del arte, más que un representar, sería posible tanto un crear como un resguardar [el Ser]. Dicha belleza ha sido invocada por los espíritus intranquilos del siglo XXI, y, cual diosa ancestral y creadora, ha respondido a esta invocación trayendo a lo verdadero al brillo de lo que más puramente resplandece. Este llamado lo hemos vislumbrado en las obras de seis artistas contemporáneos, quienes testimonian —precisamente— este creador resguardo de la verdad en la obra. Así, las obras de arte de Kepa Garraza, Gina Heyer, Kathrin Longhurst, Leah Giberson, Nusret Aktay y Scott Listfield, parecen prefigurar cada una, fruto de mundos y de genios tan idénticos, pero tan distintos, una misma destinación utópica y salvífica.